domingo, 17 de noviembre de 2013

Realidad al volante


Los conductores que manejan en estado de embriaguez lamentablemente están dando de qué hablar cada vez más y más, las cifras reveladas por el comando de la Policía de Transito son aterradoras: Entre enero y agosto de este año, se impusieron 41.727 comparendos, un promedio de 5.215 al mes,  a quienes fueron sorprendidos manejando bajo la influencia del alcohol, y 212 muertes provocadas por estos conductores irresponsables en la ciudad de Bogotá. Es increíble que a pesar de estas cifras, el Gobierno aún no tome cartas contundentes en el asunto para resolver está problemática que se ha convertido en una de las principales causas de mortalidad en las vías.  Las consideraciones para la legislación de los conductores borrachos son variadas y los acuerdos se ven lejanos: Por un lado, el Fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre, busca solucionar el problema abordándolo desde la prevención y sanción social y por el otro, están quienes ven a estos conductores como victimarios insensatos que deben ser castigados, como en el caso del Senador Roy Barreras.

Parece que nuestros congresistas no se han dado cuenta que el aumento de penas para las irresponsables conductas de conductores borrachos podría desembocar en hechos igualmente graves y perjudiciales, como el hacinamiento carcelario. Con esta perspectiva, vale la pena preguntarse si es necesario seguir tramitando proyectos que aumenten o creen sanciones penales o si, más bien, los funcionarios públicos deben buscar medidas alternas como el aumento la casa por cárcel, añadir multas millonarias y aprobar de una vez  la ley de extinción de dominio.

El representante del partido Cambio Radical, Camilo Abril, indicó oportunamente dentro de la discusión entre los legisladores que endurecer las penas y las sanciones no es la solución, porque esto puede llevar a que haya más corrupción y hacinamiento, sin que se dejen de cometer los delitos. En lo que concierne a la irresponsabilidad de los conductores borrachos, hasta el 31 de agosto de este año habían dejado un saldo de 313 muertos y 1643 lesionados en un total de 1294 deplorables accidentes viales. A mi manera de ver, es evidente que este número de asesinos en potencia no caben dentro de las cárceles por lo que es necesario crear penas alternativas, más no dejarlos sin castigo.

Es increíble que en lo que va corrido del año, a las cárceles del país entraron más de 20.000 nuevos internos, un promedio de 92 diarios. Así, el aumento real en la población carcelaria en el 2013 supera las 12.000 personas. El hacinamiento está por niveles del 56,2 por ciento y evidentemente va en aumento y puede llegar a empeorar con el proyecto propuesto por el partido Mira para endurecer las penas a los conductores ebrios y los más grave es que no se le garantiza una solución de raíz a esta problemática social.

Se aprueba el proyecto de ley que busca endurecer las penas para los conductores borrachos por medio de la cual, se les dará hasta 37 años de cárcel a aquellos que causen una muerte y para los que no, entre 1 y 4 años. Por otro lado, los legisladores han optado por implementar políticas de mano dura, que han traído consigo efectos negativos en materia de derechos humanos, ya que increíblemente más del 40% de la población reclusa padece el hacinamiento en las cárceles. Lo anterior se esta convirtiendo en un conflicto insostenible en Colombia, el sistema penitenciario y carcelario está integrado por 144 establecimientos de reclusión, que tienen capacidad para 75.676 personas. Hoy por hoy, existen 32.707 sindicados y 78.298 condenados. Según el Consejo de Política Criminal, lo anterior es asociado a las leyes de incremento de penas. Además, esta manutención a borrachos le costaría unos 100.000 millones de pesos al año al país, es decir, que estos asesinos en potencia pasarían no sólo su guayabo en la cárcel sino que se les aseguraría vivienda y comida gratis por un largo periodo de tiempo. Con ese panorama, vale la pena preguntarse si es necesario seguir tramitando proyectos que aumenten o creen sanciones penales o si, más bien, los congresistas deben buscar medidas alternas como el aumento de la casa por cárcel o darle prioridad a temas como educación en el tema de alcohol,  para que así la prisión sea la última opción.

Una vez más están en discusión los castigos que se le deben aplicar a  aquellos que sean cogidos manejando en estado de embriaguez, acto que atenta gravemente contra la integridad tanto del conductor como de las diferentes personas, convirtiéndose así en una de las principales causas de mortalidad en las vías. Con el aumento de las penas carcelarias a estos asesinos en potencia se está desembocando en hechos igualmente graves y perjudiciales, como el hacinamiento carcelario. Actualmente, más del 40% de los reclusos viven en hacinamiento dentro de los penales y al estado le costaría aproximadamente 100.000 millones de pesos mantener a estos criminales que irían a pasar un largo guayabo en las cárceles. Para qué seguir desgastando innecesariamente el dinero y más bien aprobar de una vez la ley de extinción de dominio y añadirle millonarias multas, junto con el aumento de la casa por cárcel a estos borrachos irresponsables.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Cierre




Una vez más están en discusión los castigos que se le deben aplicar ha aquellos que sean cogidos manejando en estado de embriaguez, acto que atenta gravemente contra la integridad tanto del conductor como de las diferentes personas, convirtiéndose así en una de las principales causas de mortalidad en las vías. Con el aumento de las penas carcelarias a estos asesinos en potencia se está desembocando en hechos igualmente graves y perjudiciales, como el hacinamiento carcelario.  Actualmente, más del 40% de los reclusos viven en hacinamiento dentro de los penales y al estado le costaría aproximadamente 100.000 millones de pesos mantener a estos criminales que irían a pasar un largo guayabo en las cárceles. Para qué seguir desgastando innecesariamente el dinero y más bien aprobar de una vez  la ley de extinción de dominio y añadirle millonarias multas, junto con el aumento de la casa por cárcel a estos borrachos irresponsables.  




jueves, 7 de noviembre de 2013

Contraargumento


Se aprueba el proyecto de ley que busca endurecer las penas para los conductores borrachos, se les dará hasta 37 años de cárcel aquellos que causen una muerte y para los que no, entre 1 y 4 años. Los legisladores han optado por implementar políticas de mano dura, que han traído consigo efectos negativos en materia de derechos humanos, ya que increíblemente más del 40% de la población reclusa padece el hacinamiento en las cárceles. Además, esto le costaría unos 100.000 millones de pesos al año al país, es decir, que estos asesinos en potencia pasarían no sólo su guayabo en la cárcel sino que se les aseguraría vivienda y comida gratis por un largo periodo de tiempo. Con ese panorama, vale la pena preguntarse si es necesario seguir tramitando proyectos que aumenten o creen sanciones penales o si, más bien, los congresistas deben buscar medidas alternas como la casa por cárcel o darle prioridad a temas como educación para que así  la prisión sea la última opción.

Pd: profe, acuerdate que cambie la tesis ahora es: El aumento de penas para  conductores borrachos podría desembocar en hechos igualmente graves y perjudiciales, como el hacinamiento carcelario.

lunes, 21 de octubre de 2013

Argumento principal


Tal como lo denunció oportunamente la Representante a la Cámara, Gloria Stella Correa, la verdad detrás del hundimiento de las reformas que se han propuesto es la falta de voluntad política del Congreso. Hay congresistas que no están de acuerdo, porque ven este problema como una causa menor. Además, hay algunos que suelen conducir ebrios y no quieren que esto salga adelante, porque si esa práctica se convierte en delito, inmediatamente genera un antecedente judicial que les impediría acceder a cargos de elección popular. La lucha por la igualdad no puede tener pausa y es por esto que por un lado, el nuevo proyecto de ley para aumentar las penas a los conductores borrachos ya fue aprobada; pero por el otro ,seguimos a la espera de la aprobación de la ley de extinción de dominio para estos asesinos en potencia, pero mientras nuestro gobierno decide aprobarla seguimos viendo escándalos y muertes.

Lo anterior  se puede evidenciar con diferentes casos como el del Senador, Eduardo Merlano, quien fue sorprendido mientras conducía por las calles de Barranquilla sin licencia y se negó a que le practicaran la prueba de alcoholemia. Su conducta poco ejemplar quedó grabada en un video que le dio la vuelta a todo el país, hasta el punto de que su renuncia fuera exigida través de las redes sociales. El más reciente e insólito escándalo protagonizado por un funcionario público fue el del Concejal de Chía, Carlos Enrique Martínez, quien fue capturado tras una persecución por Bogotá por manejar en estado de embriaguez. Es por eso que como dicen cuado el río suena, piedras lleva….¿Qué más escándalos y muertos necesitamos para tomar acción y que nuestros políticos de doble moral tomen por fin conciencia de sus actos? 




domingo, 22 de septiembre de 2013

Introducción

Los conductores que manejan en estado de embriaguez están dando de que hablar cada vez más y más, las cifras reveladas por el comando de la Policía de Transito son aterradoras: en lo corrido del 2013, en accidentes provocados por estos conductores irresponsables han muerto 212 personas en la ciudad de Bogotá. Es increible que a pesar de estos montos, el Gobierno aún no tome cartas contundentes en el asunto para resolver está problematica que se ha convertido en una de las pricipales causas de mortalidad.  Las consideraciones para la legislación de los conductores borrachos son variadas: Por un lado, el Fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre, busca solucionar el problema abordandolo desde la prevención y sanción social y por el otro, están quienes ven a estos conductores como victimarios insensatos que deben ser castigados, como en el caso del Senador Roy Barreras.

El Gobierno pretende hacernos creer que piensa en nuestro bienestar, cuando realmente lo que pasa es que varios congresistas están en desacuerdo lon las leyes y sanciones para los conductores borrachos porque si se vuelve delito, genera antecedentes judiciales  y automaticamente causa inhabilidad para ejercer cargos públicos. Al parecer nuestros políticos juegan con una doble moral que sólo busca su beneficio personal, dejando de lado el sufrimiento de las personas afectadas por estos asesinos en potencia. Es por esto, que invito a la ciudadania a conocer el nuevo proyecto de ley para endurecer los castigos a conductores ebrios; elaborado por los senadores Luis Fernando Velasco (Liberal) y Carlos Baena (Movimiento Mira), junto con la representate a la Cámara, Gloria Stella Díaz (Movimiento Mira).

jueves, 5 de septiembre de 2013

Ejercicio 1

Los 16 ministros del gabinete presidencial presentaron su renuncia protocolaria a sus cargos para dejar al presidente, Juan Manuel Santos, en libertad de realizar los cambios que que considere pertinentes para su último año de mandato.