Tal
como lo denunció oportunamente la Representante a la Cámara, Gloria Stella
Correa, la verdad detrás del hundimiento de
las reformas que se han propuesto es la falta de voluntad política del
Congreso. Hay congresistas que no están de acuerdo, porque ven este problema
como una causa menor. Además, hay algunos que suelen conducir ebrios y no
quieren que esto salga adelante, porque si esa práctica se convierte en delito,
inmediatamente genera un antecedente judicial que les impediría acceder a
cargos de elección popular. La lucha por
la igualdad no puede tener pausa y es por esto que por un lado, el nuevo proyecto
de ley para aumentar las penas a los conductores borrachos ya fue aprobada; pero
por el otro ,seguimos a la espera de la aprobación de la ley de extinción de dominio para estos asesinos en potencia, pero mientras nuestro gobierno decide
aprobarla seguimos viendo escándalos y muertes.
Lo anterior se
puede evidenciar con diferentes casos como el del Senador, Eduardo Merlano, quien fue
sorprendido mientras conducía por las calles de Barranquilla sin licencia y se
negó a que le practicaran la prueba de alcoholemia. Su conducta poco ejemplar
quedó grabada en un video que le dio la vuelta a todo el país, hasta el punto
de que su renuncia fuera exigida través de las redes sociales. El más reciente e insólito escándalo protagonizado por un
funcionario público fue el del Concejal de Chía, Carlos Enrique Martínez, quien fue capturado tras una persecución por Bogotá por
manejar en estado de embriaguez. Es por eso que como dicen cuado el río suena,
piedras lleva….¿Qué más escándalos y muertos necesitamos para tomar acción y
que nuestros políticos de doble moral tomen por fin conciencia de sus actos?